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domingo, 8 de abril de 2012

Ahí les va un peso pesado de todos los tiempos

Siempre que voy a una fiesta empiezo animado, con ganas de acabar con todo el alcohol que se anteponga en mi camino, y de pasarla bien, pero últimamente esas fiestas terminan por decepcionarme, y la cruda me arranca de un manotazo la efímera felicidad de estar ebrio. Pero no es por eso que me decepciono,sino por la música. Cuántas veces he ido a casas donde en un principio te dejan seleccionar buena música en la computadora, en un ambiente donde todos, o casi todos, participan poniendo rolas, pero qué pasa, que llega alguien con pretextos como: hay que poner música para bailar, o peor aún, pongan rolas que "nos gusten a todos", y ahí vale madre la diversión.

Cuando empiezan con el reggaetón, la música grupera, la salsa, poco a poco me voy sintiendo más extraño, y es cuando todo se empieza a poner de la patada. Es muy triste ir a fiestas donde siempre ponen esa música, como si el universo musical fuera tan estrecho que a huevo hay que poner "música para bailar", o cuando ya están todos "pedos", se les ocurre poner rolas tipo José José, y similares. Es aún más cómico y triste, cuando conoces a alguien que comparte más o menos tus gustos, pero cuando ponen algo de aquélla música aquél es de los primeros en cantarlas. Ese tipo de personas son los más hipócritas, los que dicen: a mí me gusta de todo, como si el hecho de escuchar "de todo" nos eximiera de la ignorancia musical, o nos hiciera más "sabios". Claro está, que para criticar algo hay que conocerlo, los prejuicios son igual de dañinos, por eso no es correcto hablar por hablar; yo lo digo porque conozco esa música (quién no la conoce), no me llega, no tiene sentido alguno para mi, es un guateque vulgar y ya.

Sé que soy un amargado más que nunca aprendió a bailar, de hecho estoy agradecido con la fortuna por no haber aprendido, me sentiría avergonzado si lo hubiera hecho cuando escribo de esta manera. Pero también creo que este celo que guardamos las personas por la música que compartimos, es lo que la mantiene con ese halo pulcro, que a pesar de tiempos y modas sigue cautivando a los que no se conforman con lo que todos escuchan.

Uno de esos discos que se mantienen en la categoría de la inmortalidad es "Electric Mud" (1968) del mítico, legendario Muddy Waters, quien es una institución en lo que se llama blues, en su vertiente del sonido Chicago. Este disco es especial, porque Waters se metió con la onda psicodélica y tocó una rola de los Rolling Stones, pero a su estilo, entre otros covers más. No hay que decir mucho acerca de este cabrón, es un genio. A disfrutar señores.

[Electric+Mud.jpg]

lunes, 2 de abril de 2012

¿Quién dice que las chicas no saben rockear?

Hay tantas bandas que quiero recomendar en este humilde espacio, que se atiborran todas en mi cabeza hasta que se vuelve difícil discernir correctamente. 

Para tratar de variar un poco el asunto, ésta será una entrada sobre algo extraño, de música totalmente inclasificable, que raye en la locura y lo escandaloso, por lo menos en el sentido musical expresado.

A vece me pregunto ¿hay música bien hecha y música hecha con las patas? creo que depende más de nuestra percepción sensorial, del gusto adquirido por el tiempo y claro de nuestra ignorancia.

Esto lo digo porque hay un disco especial (grabado en 1969), único, emblemático de la contracultura en todos los sentidos, barre con las reglas mínimas para hacer música, es caótico, delirante y hasta chistoso, los punks están en pañales a su lado. Lo hicieron tres hermanas, que a decir de su padre, iban a ser famosas con su grupo musical, porque una bruja lo vio en su bola de cristal, incluso antes de que nacieran las hermanas. Con ese éxito musical que auguraba el padre, metió a las tres chicas en un estudio de grabación, para que mostraran al mundo sus dotes musicales, por supuesto que la idea del padre fue genial en este punto y hasta una muestra de afecto y amor inigualable, porque la fe en sus mujeres fue imbatible. Sólo que había un pequeño  problema: ninguna de las tres tenia la menor idea musical.

Lo que diga sobre ésta música se queda corto, cuando lo escuché por primera vez me quedé confundido, después me gustó, ahora es de mis favoritos. Podemos encontrar aquí reminiscencias de lo que sería el punk más lo-fi, ecos de lo que significa lo indie, y lo más importante y lo que podría considerarse como su mayor aporte, una total falta de respeto hacia la música misma. 

Hay de dos para quien escuche esto, o me manda a la chingada o me felicita, no habrá indiferencia. Hasta la fecha no he escuchado algo más iconoclasta, más subversivo y caótico, un verdadero pastelazo a todos, porque ¿quién decide qué es bueno en el rock? A la chingada, aquí tenemos una muestra de algo hecho con sinceridad, con honestidad, lo que muestra  un aprecio hacia la humanidad, claro está de una forma extraña y ambivalente.


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domingo, 11 de marzo de 2012

Limitémonos por el momento a los clásicos, lo demás va y viene

Alguna vez en Inglaterra, por sus calles era frecuente encontrar paredes que rezaban así: "Clapton is God", debido a su técnica, capaz de sacarle sangre a la guitarra eléctrica, pero sabemos que tal alias le corresponde a Don Jimi Hendrix, aun así, Clapton siguiendo los estatutos del blues más ortodoxo, le dio al rock una perspectiva diferente sobre todo cuando fue miembro de Cream, una banda poderosísima que a decir de los que saben, fue de los primeros grupos "pesados", despejando un sonido que encuadraba bien con las turbulentas ideas juveniles de los tempranos 60's. Antes de dedicarse a causar lástima en su carrera como solista, fue también miembro de The Yardbirds y Blind Faith, entre otros grupos de renombre. 

En una fugaz colaboración con unos de los pioneros de la versión inglesa del blues, y me refiero al señor John Mayall, dejó en claro que a la guitarra eléctrica le fue confinada la tarea de estallar los oídos de millones de jóvenes inconformes con lo hasta entonces escuchado. El disco, o mejor dicho, la obra maestra, se titula "Blues Breakers with Eric Clapton" (1966), banda que lidera hasta la fecha el nombrado John Mayall, quien es un referente inmediato para comprender el desarrollo del rock de los 60's. Entre covers y temas propios, estos genios dejaron el santo testimonio de una de las mejores facetas del rock de aquellos años.

Dicen que antes de que el blues y sus derivados se popularizaran en los EE.UU., ciertos grupos y personas vieron con desprecio esa música tan rica, pero gracias a los ingleses, el blues se reivindicó como música del alma, de raíces. Eric Clapton al igual que muchos músicos ingleses de principios de los 60's, encontraron en la música estadounidense la materia prima para explotar ideas musicales, vinculándolas con la llamada contracultura, que emergía desesperada, tratando de librase del yugo de la hipocresía moral de sus respectivas sociedades.

Prestemos pues nuestros oídos a un álbum monumental, de carácter tradicional pero innovador a la vez. 


 





domingo, 26 de febrero de 2012

Sube el volumen carajo, es Motorhead

A finales de los 60's y principios de los 70's Hawkwind fue una banda especial que llamaba la atención porque ofrecía en sus conciertos una especie de performance, pues sus pasajes sonoros incitaban al viaje astral. Estaban anclados en la era flower power, pero también proyectaban una música más dura, alimentada también por el uso de sustancias prohibidas.

A principios de los 70's, un tal Lemmy Kilmister ingresó a sus filas, pero este muchacho traía unas ideas un poco extrañas, quería sonar más rápido y alocado. Su aportación en la banda fue notable, sobre todo con "Doremi Fasol Latido" (1972) que es una muestra de rock espacial, con guitarras densas y bajeos no menos duros.

Cuando Lemmy fue echado de Hawkwind en 1975, se dejó influenciar por la naciente era punk que vino a revolver ideas y a causar furor entre los jóvenes de aquellos años, además influenciado por la herencia de los llamados power trio y con sus ganas de ser, según sus propias palabras, parte de la banda más ruidosa del planeta, nació Motorhead, gracias a un tema del mismo nombre de la legendaria Hawkwind, que él mismo compuso.

Unos dicen que Motorhead sentó las bases para el futuro Thrash metal otros que sólo son una banda de rock and roll, pero con turbosina inyectada, y que tienen como frontman a un obsesionado con los sonidos furiosos sin concesiones, pero a la vieja escuela.

Las aficiones de Lemmy por el cuero, por las motocicletas, por las mujeres voluptuosas y al alcohol, se llevan muy bien con su pulso acelerado de tocar el bajo, que siempre lo proyecta hacia la multitud, ansiosa de ser ametrallada por su sonido vulgar, motorizado, endemoniado.

Este disco que le traigo a continuación, se titula "No Sleep 'til Hammersmith" (1981), es un disco en vivo, y es una cátedra de rock duro, porque vale más un golpe certero hacia el oponente, que cientos de golpes tirados sin dirección y sin fuerza, por lo menos en el boxeo de nivel. Su música es concisa, sin malabares innecesarios, porque sabe muy bien que el rock and roll de verdad no necesita "virtuosos".

Aquí encontramos rolones como "Capricorn", "Stay Clean", y la seminal "Ace of Spades". Este tipo de canciones son las que deberían escuchar los mocosos que se pican con bandas mugrosas tipo DragonForce.

No hay más que decir, sólo hay que disfrutar esa música que puede causar malestar a los de oídos blandos. Yo recomiendo escucharlo en carretera a más de 120 kilómetros por hora, y si se puede con unas cervezas a la mano, pero bien frías, porque la música de Motorhead hace sudar y pone nervioso. 


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domingo, 12 de febrero de 2012

La revolución fue una broma

La escena musical que se vivía a finales de los 70's en Nueva York fue tan fructífera como ambigua. Al CBGB's y al Max's  Kansas City iban desde poetas, pintores, y por supuesto músicos gamberros ansiosos por la explosión del punk, en su versión utópica proveniente del Reino Unido, y por su versión gringa, con raíces musicales más arraigadas en grupos como Velvet Underground y MC5 (estos locos quemaron la bandera de EU, en un concierto a finales de los 60's, posteriormente el grupo desaparecería por su radicalización e incitación a disturbios, el testimonio se llama "Kick Out the Jams").

En Nueva York, se gestó una escena que quería volar los clichés culturales y musicales de la época. Cuenta la leyenda que un joven llamado Robert Quine, asistió a la mayoría de los conciertos que ofreció la mítica Velvet Underground, y en uno de esos los grabó en un rudimentario aparato. Fue tanto el asombro del joven Quine, que decidió dedicarse  a lo mismo, así con Richard Hell formaron a  The Voidoids. El joven Hell ya había probado suerte con Television, pero los abandonó y formó su propio grupo con Quine y con Marc Bell (posteriormente Marky Ramone).

Dicen que la energía que se respiraba en aquella Nueva York era tan enérgica como destructiva. Ahí estaba la llamada New Wave lidiando y conviviendo con la No Wave. Estaban Suicide, Television, los Ramones con sus rolas simplonas pero memorables, Johnny Thunders, Talking Heads, James Chance con su versión dinamitada del funk y muchos más que querían darle en la madre al rock and roll.

El primer álbum que grabaron Ricard Hell and The Voidoids, se llama "Blank Generation"(1977), y con tremendo título se ganaron el respeto de por vida. En esos escenarios se daba la pugna por el intelectualismo que fluía por esos bares, contra la corriente punk más radical. La efervescencia de ideas era continua y evitaba concentrase en algún dogma. Dicen que la faceta punk fue una estafa que se aprovechó por la desilusión juvenil de aquellos años, puede que sea así, lo que no podemos negar es el legado contracutural que implicó una revalorización del rock and roll como música que incita a la rebelión, por lo menos en el plano artístico y cultural.




sábado, 28 de enero de 2012

Señores cierren el pico que están sonando The Beatles

Cuántas veces no nos hartan programas de radio como "El Club De los Beatles". Pero no es tanto la culpa de grupo sino de los que idolatran al cuarteto de Liverpool como si fueran de otro mundo, lo que les impide ver sus límites y contradicciones tanto comerciales (y musicalmente) como de postura política. Pero cuando encuadramos al grupo en su justa dimensión, tenemos que es un grupazo, un grupo que llevó y contribuyó a establecer los límites del llamado Britpop.

Un disco, que para mí marcó tendencia tanto musical como en términos del concepto del pop (1965) fue "Rubber Soul", pues es un disco que marca una tendencia más pop en el buen sentido, porque se aleja más de lo que se venía haciendo, sus rolas suenan más complicadas y es un preámbulo a lo que vendría después con "Revolver" y posteriores. Es bueno recordar, que antes del 66, la psicodelia no irrumpía en su versión escandalosa, como lo harían los 13th Floor Elevators o Pink Floyd por ejemplo. Pero las bases de ello la pusieron grupos como The Beatles, que a pesar de ser llamados "fresas", establecieron pautas para el porvenir musical en ciertas facetas pop. Este disco no aburre, cuenta con matices tan ricos y variedades sonoras, que le tumbaría el puesto a cualquier grupo actual  o de los últimos 10 años, sin temor a exagerar.

Una belleza absoluta, una obra que deslumbra por la eternidad de cada una de las canciones, me inclino con respeto y de paso voy por una bebida acorde con la alteza de esta música. No quiero decir más, me enorgullece compartir esta música tan hermosa, tan sencilla como elaborada. A salud del cuarteto de Liverpool.

lunes, 23 de enero de 2012

Señoritas deberían aprender a bailar con esta música

Alcohol en exceso, nubes de tabaco aposentadas en las caras de los libertinos, que si no tienen unas cuantas drogas en la chaqueta,  traen un revolver dispuesto a hablar en cualquier momento. Ese era el ambiente de aquellas épocas que se vivían en Las Vegas (a mediados de los 50’s y principios de los 60’s), aquel sitio donde el sueño americano se convertía en pesadilla, donde el verdugo exprime hasta la última gota de su víctima. Le saca los últimos centavos, pero qué importa, las mujeres en bikini, sacan una sonrisa socarrona a los bribones que pululan por allí, las musas del infierno, bailan y bailan striptease.

Le traigo estimado lector, una colección de canciones realmente impactante, que le transportarán a aquella época, a aquellos lugares e imágenes que aparecen en “Miedo y asco en Las Vegas”, del loco Hunter S.Thompson. Lo que despide esta música son excesos, sexo-servidoras, agandalle, un frenético gusto por el alcohol y elegancia también, pero ante todo, despide el espíritu de un tiempo que no regresará, una época tan intensa, como inocente, porque la gente de aquellos lares, sólo quería divertirse un poco más.

Estos, discos, porque son dos, me emocionaron bastante, fue una revelación para mí, una colección de canciones que muestran la originalidad y a intensidad con que se vivía por allí en esos años, un auténtico petardazo de sonidos y revolcadero de cerdos. No tengo más palabras, la música de estos discos es demasiado buena, demasiada mala leche. A disfrutar con la bebida adecuada. ¡Salud!

De última hora, acaban de tumbar el link para la parte dos, gracias a los cerdos de …. Ya ni pepes.


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domingo, 15 de enero de 2012

Bajo el efecto de ciertas sustancias, a veces salen cosas buenas, Thomas de Quincey es la prueba fehaciente

Cuando un grupo se estanca en un "esquema musical", tiende a aburrir tarde o temprano. Ya sea por falta de creatividad o por conveniencia, muchos grupos terminan sus días porque ya no dan para más.

Me imagino que en los 70's debido a la cantidad de propuestas musicales, era harto difícil mantener la suya propia, porque los tiempos iban en movimientos vertiginosos, y la nueva tendencia musical podía provenir del lugar menos pensado.

Juicy Lucy, se podría decir, fue una banda "mediana", no porque fueran malos, sino porque perteneció a esa camada de grupos psicodélicos que se fueron perdiendo en las sombras, mientras que ciertos grupos se apropiaron del terreno comercial y del recuerdo de las masas. 

Este grupo marcó una distancia musical considerable, respecto de su primer disco, pues mientras que empezaron inclinándose más al blues-rock, en el segundo álbum tenemos muestras de progresivo y otros sonidos enfermos, propios de bandas inventivas y propositivas. En este segundo álbum, titulado "Lie Back and Enjoy It" (1970) encontramos hasta un cover a "Willie the Pimp" del primer álbum solista de Frank Zappa, el "Hot Rats" (1969), un disco enloquecido y cargado de sonidos que desafían al más intrépido.

Con rasgos de soul, funk y de blues, este álbum emana olor a "la gran verde", invocando a los más ortodoxos de la "música negra" estadounidense. En verdad, es un disco muy recomendable, para los tercos que se aferran a los viejo, y resisten escuchar a Interpol o Coldplay. Así que saque un buen carruco y deje volar su imaginación, porque la música se presta para ello.


http://www.multiupload.com/JD350O2S70

domingo, 4 de diciembre de 2011

La mecha està prendida, a correr...

Estamos en tiempos de los “expertos”. Que si hablamos de democracia, hay que preguntarle a Sartori, que si hablamos de ciencia, hay que preguntarle a un científico con tres doctorados, si hablamos de música ¿también hay que preguntarle a los expertos? Por ejemplo: ¿a revistas como Wire, Pitchfork, entre otras? No estoy tan seguro, a veces en sus litas, que por lo regular sí son acertadas en sus apreciaciones, dejan de lado una serie de álbumes, que a mi parecer cumplen con los requisitos para ser considerados inmortales.

Todos tenemos preferencias, ya sea por el tipo de lectura, por la ropa que usamos, o lo que comemos, por ello hablar de un álbum siempre implica una apreciación subjetiva, no obstante una previa valorización con base en comparaciones y reflexiones, que implican un conocimiento general de la música en cuestión, nos sirve como guía para aproximarnos de la manera más certera posible.

Uno de aquellos discos que nunca entraría en una lista de los mejores, pero que a mi parecer es tremendo, es “The Essential Fucked Up Blues”  (2000)–con este título ya sabemos por dónde va el rollo- de dos tipos de Alabama, aferrados al blues de antaño, llamados The Immortal Lee County Killers.

Cuando por fin conseguí este disco, casi me dieron ganas de llorar, y cuando lo escuché completo me lo chuté con una botella de whisky, porque no había escuchado algo más salvaje y demoledor que esto. Desde la primera canción, el escucha está ante una serie de petardazos auditivos, amenazado con una guitarra que lleva dinamita y una batería tan puerca como los estados sureños gringos.

Este disco, su debut, de confección casera, trae pura mala leche, sabe a resaca de Bourbon y a desierto, porque en materia de blues, es tan ortodoxo como propositivo. Su sonido es tan canalla, que hace parecer a The White Stripes como las hermanas de la caridad, y a The Hives como unos niños chilletas. Así, que mi estimado lector, le traigo a continuación, uno de mis discos favoritos de todos los tiempos, un brebaje de garage rock y blues, con raíces y con la virulencia imaginativa del rock sureño de los EE.UU.

domingo, 27 de noviembre de 2011

De que hay buenos grupos los hay, sólo es cuestión de hurgar màs

Es increíble la cantidad de grupos imitadores de bandas "indies" que hay en México y en el mundo, unos se parecen a The Strokes, otros a los Arctic Monkeys, y así, es tan triste el panorama musical, que cualquier bazofia que se diga en contra de las bandas nuevas se queda corta. En vez de tratar de emular malas bandas, deberían echar un vistazo a los grupos "viejos", o tratar de sonar como uno de los mejores grupos que han salido en estos tiempos, me refiero a : Kitty, Daisy and Lewis.

Kitty, Daisy and Lewis, son tres hermanos ingleses, que decidieron hacer sus propias versiones de canciones de antaño haciendo uso de su bagaje musical, que comprende tanto rockabilly, country, rhythm and blues y un largo etcétera, pero dándole a sus interpretaciones nuevos bríos adecuados a nuestra realidad, sin caer en clichés comerciales y facilones que tanto le gustan a la "banda".

Ahora que es difícil que nuevos grupos trasciendan más allá del momento inmediato, conviene escuchar propuestas como estas, que sin intentar "innovar" o hacer música vanguardista, son capaces de crear una obra por demás excelsa y respetable.

Este disco (2008) que les traigo a continuación, es un viaje sonoro por las propuestas musicales surgidas en los 50's y principios de los 60's, con una solidez y maestría, que hasta dudo que sean unos jovenzuelos los que las hicieron. Si realmente los jóvenes de ahora, amaran la música correrían a besarle los pies a estos hermanos, que nos deleitaron con música de verdad y no payasadas "indie". 

De la manera más atenta, mi querido lector, lo invito a descubrir a este grupo, que es la muestra fehaciente, de que aún, hay jóvenes dispuestos a rendir tributo al rock and roll de la manera más honesta e impoluta.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Cállese niño, no diga tonteras

Muchas veces he escuchado comentarios despectivos hacia la primera banda de rock and roll realmente subversiva, hacia The Rolling Stones. Muchos de estos comentarios, salen de personas que se sienten identificadas con algún derivado del rock and roll, como los punks, o los metaleros, etc. sobre todo cuando dicen que The Rolling Stones eran "fresas". Por supuesto, que en su gran mayoría estas personas sólo conocen de aquéllos grandes, unas cuantas canciones, y ni si quiera podrían citar el nombre de un álbum de los mismos, porque su idea del género musical, es muy básica y rudimentaria, tan simple como para contextualizar al grupo en el momento de efervescencia social en el cual surgió. 

La importancia de esta banda es tal, que sin ellos, la violencia escénica y musical tal vez no sería lo que es, porque fueron los primeros portavoces de jóvenes insatisfechos que querían reventar por puro gusto, querían valer madre así nada más, porque a su alrededor todo era una farsa, la falacia del llamado "Estado de Bienestar" se reveló como lo que es: una gran mentira.

Como pasa con todas las grandes bandas, elegir un álbum es por demás difícil, sobre todo cuando su repertorio es producto de una evolución musical constante. Me decidí por "Let It Bleed" (1969)-vaya título-, porque considero que sintetiza lo mejor de los Stones, su bagaje musical, su idea del blues y la música campirana en general, sin perder su sonidos grasoso, porque ante todo son una banda de rock.

Este es para mí uno de los mejores de todos los tiempos, es el último donde toca el mítico Brian Jones-aunque sólo toca en unas rolas-, antes de partir a otra dimensión, al espacio de los inmortales.

A quien diga que los Stones no significan nada, le digo que su aportación vale más que todos los punks juntos, y su música es de raíz, porque no se le ocurrió a unos muchachos imberbes que no sabían lo que hacían. ¿Que Mick Jagger pecó de incongruente al nombrársele Sir? sí y qué, a este señor y a sus compinches les debemos mucho, tal vez demasiado, por ello a sus detractores les pido respeto y no soltar sandeces así nada más. Así que estimado lector, lo invito a disfrutar esta música de primer nivel, a disfrutar un álbum que debería estar en la colección de cualquier amante del rock, así en general.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Porque el verdadero rock and roll no apesta

¿Alguna vez le ha sucedido estimado lector, que no se siente de este tiempo? Como si usted se equivocara de época o de vida. A veces el mundo es tan extraño que las cosas más extraordinarias de este tiempo me parecen cosas mínimas, que desmerecen admiración.  Por ejemplo un automóvil último modelo me da flojera, un “gran” espectáculo, tipo inauguración de juegos olímpicos me parece un desperdicio de recursos, tanto económicos como humanos, o ir a pedir autógrafos a alguien, me parece una acto vergonzoso.

No es por renegar de mi tiempo, pero sin duda alguna, me hubiera gustado nacer a principios de los 70’s, lo siento, sé que peco de mamón, pero no le veo nada atractivo a esta época, lo que veo es pura pedantería, y en la música salen puros cartuchos quemados. Prefiero comprar un disco que salió hace 40 años, que uno que va saliendo apenas.

Uno de los discos que salió a  destiempo, con una música que no proponía nada, fue “Jumpin’ in the night” (1979)de The Flamin’ Groovies, que no es su mejor disco, ni el que más pegó, pero a mi me caló hondo. Su música no es un misterio, es rock and roll puro como se debe tocar, con energía, con ganas de revivir a los abuelos del género y darle una nueva perspectiva, porque se puede tocar lo mismo pero darle un significado distinto al original, o sea adaptarlo al propio contexto socio-histórico.

Entre las joyas que hay aquí, tenemos unos cuantos covers, de The Byrds, del gran Bob Dylan, y hasta de The Beatles, pero los Flamin’ las mejoran, la prueba está a un solo click. Así que compruébelo usted mismo

lunes, 7 de noviembre de 2011

A patear traseros que están sonando Los Saicos

Latinoamérica ha vivido momentos difíciles, después del saqueo generalizado que llevaron a cabo distintas potencias europeas y los Estados Unidos, entrando a la segunda mitad del siglo XX se dieron en muchos de estos dictaduras en el sentido literal de la palabra, porque en México los ladrones se reunieron bajo una modalidad más refinada llamada PRI, y que hasta la fecha , de manera insólita sobrevive.

Recordemos que en esos años, con el mundo dividido entre la visión de los cerdos y la visión de los orangutanes, los países “subdesarrollados”tenían que elegir entre estas dos opciones. En América en general, la paranoia por lo que oliera a comunismo, era el bastión de la política interna y social, bueno hasta educativa, y cómo no, los jerarcas de la iglesia católica también le hacían el feo. Aunque en realidad nadie sabía que era eso, lo cierto que es que la URSS inspiraba terror a los que estaban del otro bando, o sea a los otros delincuentes, los de cuello blanco.
Bueno en ese ambiente, el rock and roll por los años 60’s dejaba de ser música para tomar malteada y cotorrear alegremente, ahora los muchachos tuvieron la ocurrencia de cuestionar a sus gobiernos y a la sociedad entera, los valores y las tendencias sociales hegemónicas. El año del 68 fue el año ce las revueltas estudiantiles, y en general en América Latina se vivieron tiempos políticos difíciles. Aunque Perú vivió una época tangencialmente distinta a la Argentina por ejemplo o a  Brasil, surgió una banda que hasta estas fechas causa sorpresa y furor, por sus letras y por la manera tan ruidosa y violenta de ejecutar sus canciones.

Por ahí del 65, grabaron unos temazos, capaces de ridiculizar a cualquier banda actual de garage. Creo que por aquellos años  sólo habían unas cuantas bandas que sonaran tan salvaje como estos palurdos, entre ellos The Sonics, pero Los Saicos tienen el mérito de tocar rolas en español, cosa por demás difícil. Así que, no hay más que decir, baje el disco y disfrute de buen rock and roll cavernícola.

lunes, 24 de octubre de 2011

Escuchemos con atención y respeto al mesías del Rock and Roll


Siempre me ha intrigado la idea de que llegará un mesías al planeta para redimir a la humanidad, que casi por definición está corrompida. Seguramente si llega nadie lo pelará, ni creerá alguna de sus palabras, y mucho menos menos metería las manos al fuego por él. Pero a veces pasando un tiempo, los autonombrados mesías ya muertos, pueden dar origen a especulaciones de si en verdad eran o no descendientes divinos.


Allà por los 70's llegó Ziggy Stardust, el último gran profeta del rock and roll. Su linaje provenía del espacio exterior, y venía acompañado por sus santos apóstoles The Spiders  From Mars. Dicen que sus conciertos fueron memorables, del que quedó registrada su última misa, ahora disponible en DVD.

Ziggy fue andrógino, porque Dios no podía tener sexo, anunciaba el porvenir del rock and roll y su caída también, porque el rock and roll es ante todo negocio, y las masas consumidoras eran aves de rapiña, que volaban sobre la decadente figura de su mesías, hasta abalanzarse sobre él para después crucificarlo. Ziggy fue víctima del estrellato y la industria musical, que lo relegó a un producto del mercado más; pero Ziggy lo sabía y asumió las consecuencias de bajar a la realidad mundana.

Estamos mis estimados lectores, ante una obra monumental, un álbum conceptual, que modificó los horizontes artísticos del rock en general, porque nadie en la música, había -ni ha- elaborado un producto tan plástico como Ziggy Stardust, tan desechable como esencial, o sea tan a la Naranja Mecánica, más la película que el libro.

Ya antes Vince Taylor- creador de"Brand New Cadillac"- se había proclamado el hijo de Dios, e incluso decía saber donde aterrizarían los ovnis, pero Ziggy no sólo lo dijo, lo demostró con su espectáculo, un pastiche de rock, de ópera, de pantomima, de glamour, pero todo bajo un arrebato de guitarras estridentes, que van de lo punk a lo heavy metal.

Recuerdo que éste album (1972) fue para mí, durante mucho tiempo, lo equivalente a ir  misa. Lo ponía los domingos, cuando mis padres iban a la Iglesia a dar gracias a Dios, yo le daba gracias a Bowie por hacer música tan maravillosa, encarnado en su otro-yo, el profeta Ziggy Stardust.

sábado, 1 de octubre de 2011

Señoras y señores, es un honor para mí presentarles a...

Lo confieso Pavement es mi banda favorita de los 90’s,  me fascina su sonido, no son una banda tan “importante” como nirvana, ni su música es tan complicada como la de Tool, y menos tan populares como Weezer. ¿Qué es lo que me gusta de Pavement? Todo, sus armonías, su actitud,  la voz de Stephen Malkmus, sus letras, en range life una parte dice así:  Out on tour with the smashing pumpkins /Nature kids, i/they don't have no function /I don't understand what they mean /And I could really give a fuck/The stone temple pilots, /They're elegant bachelors /They're foxy to me are they foxy to you? /I will agree there isn't absolutely nothing/Nothing more than me... Lo que es una declaración de principios, porque ellos fueron una verdadera banda indie, no como las banditas pedorras que salen a cada rato, y siempre se mantuvieron al margen del mainstream.
Después de la desintegración de la banda -aunque apenas se acaban de reunir para dar una serie de conciertos-, Stephen Malkmus se encargó de mantener viva la llama, ampliando el sonido que logró con sus noble compañeros, desde el primer álbum,el homónimo, tenemos un clásico absoluto del rock independiente. Hace unos meses salió a la venta el nuevo álbum con the Jicks-su banda de apoyo- el quinto, que es otro discazo, lo produce Beck, sí Beck Hansen.
Ya es común que las disqueras se quejen por las bajas ventas, pero qué discos buenos han salido últimamente, la mayoría son puros intentos de estafa, sin embargo el nuevo disco de Stephen Malkmus vale lo que cuesta, unos 130 pesitos, digo, si usted aprecia los discos originales, por lo que contiene además de la música,pero si no, pues bájelo, a mi no me beneficia ni me afecta si lo compra o no, lo único que me interesa es que lo disfrute tanto como yo.


http://www.filestube.com/aNtPOMkpAVNJWrixzAfj1T/Stephen-Malkmus-and-the-Jicks-Mirror-Traffic-2011.html

domingo, 25 de septiembre de 2011

Del D.F. para el mundo

¿Qué es lo que hace a la ciudad de México? yo creo que son sus mercados, su vida popular, sus puestos de comida insalubre, el metro, la violencia en las calles, sus cantinas, las riñas callejeras... y por su puesto, su vida musical es representativa, y no lo digo por los mariachis, sino por una banda que a mi parecer era  reflejo fiel de lo que se vivía -allá por los 90's- y se vive en esta caótica ciudad, ellos son: Intestino Grueso.

Con un nombre tan sugerente, ya se puede hacer una idea de lo que hacían estos canallas. El único disco que sacaron se titula: Ah que juventud tan cotorrona, y contiene 18 temas sin desperdicio.

Lo suyo es un rock and roll que va directo a la yugular, salvaje, sucio, sin concesiones de ninguna índole, porque lo único que querían, era valer madre y aporrear sus instrumentos de la manera más ruda posible.

Si usted es adicto a los tacos de tripa con harta grasa, y acostumbra acompañarlos con una coca-cola fría, y además, no le interesa degustarlos en medio de una nube de mugre  despedida por cientos de automóviles que no pasaron las normas mínimas de verificación vehicular, es porque ya está acostumbrado a la vida bárbara de esta ciudad, y no dudo que se sienta atraído por este rock "garagero" de a tres pesos. Así que lo invito a escuchar a este grupo, que es perfecto para molestar a sus vecinos, sobre todo a esos que les gusta sintonizar la hora de Luis Miguel.


lunes, 19 de septiembre de 2011

El padrote de la guitarra sigue vivo

De un tiempo para acá, se ha fomentado entre los críticos de música, la mala costumbre de llamar "genio" a cualquier grupo o cantante, sin una revisión cabal de su trabajo. Esto se debe, por una parte, a un pobre bagaje cultural, y/o a la urgencia inmediata de sobreponer un ídolo musical que haga sombra  a los de verdad grandes.
Es común escuchar a gente haciendo apología de grupos recientes o más o menos nuevos; bajo distintas vertientes del rock se da ésto, por ejemplo con: The White Stripes, Franz Ferdinand, Dream Theater, Pantera, Niirvana... y no lo digo por demeritar a alguno de ellos, sino por el desconocimiento casi total de sus más acérrimos admiradores respecto a  los orígenes del género.

Es importante destacar, que en sus orígenes, el rock and roll tuvo "dificultades culturales y sociales" para instituirse como tal, como música de jóvenes para jóvenes. Así como el blues fue un legado musical de los negros explotados en los EE.UU, el rock and roll se moldeó de acuerdo a contradicciones de toda índole (sociales, culturales, económicas, políticas).

Lo que vemos en tiempos recientes, es una especie de festival de disfraces, sin sustancia alguna; van ejemplos: los emo, los anarco-punks, los dark, y muchos más, que sólo se dedican a cultivar su ego, pero oh paradoja,  imitan a otros. Lo que quiero recalcar, es el hecho de que en algún momento, el rock and roll y después el rock en general, fue subversivo. 

Uno de los creadores de rock and roll más originales y pastosos, fue sin duda Link Wray. Cuando el rock and roll se hizo pesado por grupos como The Who con "My Generation", a The Kinks con " You Really Got Me", a The Yardbirds con "Stroll on", fue gracias a lo que auguraba la guitarra poderosa de Link Wray, y no lo digo yo, sino los mismos guitarristas de los grupos mencionados, pues la música del genio tenía y tiene toda la materia prima para hacer del rock and roll algo denso, es :sencilla, ruda, ruidosa y sobre todo honesta.

Vivimos en un tiempo, en que la música se hace preguntándole a los menos indicados, como los expertos en publicidad  ante ello, tenemos una muestra de cómo hacer las cosas sin darles en la torre, es decir sin mermar la perdurabilidad a través de décadas. Link Wray comenzó a grabar a finales de los 50's y principios de los 60's, pero parece que esa música tan cabrona se grabó ayer, si no me cree, escúchela usted mismo.

martes, 13 de septiembre de 2011

Chicas pónganse minifalda porque ya llegaron los Cramps

A veces no es necesario ser un gran músico para crear buena música, y una prueba fehaciente de ello son The Cramps. El sonido que fueron capaces de proyectar estos verdaderos freaks, fue en realidad una re-interpretación del rock and roll más primitivo, pues le quitaron el sentido meloso y hasta "ingenuo" que poseía en los 50's para revolcarlo en lodo y escupir guitarrazos memorables.

En 1968, el señorón Johnny Cash fue a tocar a una prisión, 10 años después The Cramps lo hicieron en un manicomio, así que ya se imaginará usted de quiénes estamos hablando. El miembro más notable, fue Lux Interior, quien bailaba como loco en un atracón de guitarras cochinas, provenientes de la increíble Poison Ivy, quien además deleitaba con sus caderas pronunciadas.

Muchas veces se  les relaciona con el llamado psychobilly, otros dicen que son garage y no sé qué, pero yo digo que es rock and roll puro de alto octanaje.

Si habría que describir el sonido de The Cramps, diría que es algo así como Elvis Presley bajo los efectos del crackcontorsionándose al son de sonidos endiablados. 

Sin más, les dejo la liga para que bajen el segundo Lp, titulado Psychedelic Jungle (1981).

martes, 30 de agosto de 2011

Blues en ácido


Son de sobra conocidas las historias que pululaban alrededor de un bluesman, por ejemplo cuando Robert Johnson le vendió su alma al diablo para tocar con esa maestría que aún sorprende; pero lo mismo pasó con el maestro absoluto de la guitarra, Don Jimi Hendrix, de quien se dice, que al principio en sus años mozos, tocaba horrible, y hasta le pedían que se callara, pero un día de la nada llegó tocando de tal forma que sólo había una explicación posible: le vendió su alma al mismísimo chamuco. Y no era para menos, la música de Don Jimi sorprende por la conjunción de diversas vertientes de la música negra estadounidense, pero electrizado, o sea que catapultó al blues hacia hacia el infinito, le dio un giro salvaje que deslumbra por su solidez y maestría; pareciera que la música del maestro fuera una respuesta furiosa a la hipocresía de la sociedad estadounidense, que explotó salvajemente a su pueblo.

Dicen por ahí, que cuando Eric Clapton -el genio que tocó con Cream y John Mayall- escuchó a Don Jimi le dieron ganas de dedicarse  a otra cosa menos al rock and roll, porque la latitudes musicales que alcanzó el maestro sobrepasaban el horizonte conocido por Clapton. 

La música de Don Jimi, se aprecia en su totalidad en los álbumes de estudio tales como Are you experienced?, Electric Ladyland, o Axis: Bold as love, pero en vivo, su sonido se vuelve más estridente y cabrón, por esto prefiero las versiones largas y sobre-amplificadas. El disco que les traigo a continuación trae unas versiones endemoniadas,que fueron tocadas en el mítico festival Woodstock, disfrútenlo.



http://www.divshare.com/download/4236986-7ba

miércoles, 24 de agosto de 2011

Brindemos por Alan Vega


No soy muy bueno para recordar frases, pero las grandes ideas se me quedan impregnadas como latigazos; alguna vez leí esto: a quien dices tu secreto, das tu libertad, o sea que nunca es bueno abrir tanto el pico, porque las palabras nos delatan. En la llamada condición posmoderna según Lyotard, prácticamente no hay secreto, estamos en la sociedad de la sospecha, ejemplos: la declaración de impuestos, video-cámaras, programas de reality shows, sexología y por su puesto las redes sociales en Internet con todas sus facetas –como Facebook, Messenger, Twitter-. Ya nada escapa al escrutinio público, por lo menos la privacidad de la gente común como yo, prácticamente no existe, además alguien o algo, es dueño de mi destino, la idea del liberalismo político de que yo soy dueño de mí mismo, se desmorona fácilmente. Aunque los ricos también son parte del juego, basta con hojear las secciones de "sociales" del Reforma por ejemplo, donde salen unos tipos haciendo alarde de su capacidad económica, exhibiendo a su familia, amigos y a él mismo, como una especie de violencia mediática.

Es de espantarse la cantidad de morbo que nos rodea; podría pensarse que ese flujo torrencial de información es potencialmente saludable, pero lo que vemos es lo contrario, hay una especie de discurso hegemónico que aplasta a las grandes ideas. Esto se ve en el plano político como en el cultural, y en la música no podía ser de otra manera. 

No me explico, cómo es que hay bandas tan buenas que pasan desapercibidas para la mayoría de la gente. A finales de los 70's un visionario llamado Alan Vega se juntó con Martin Rev para crear una banda escalofriante, se hicieron llamar Suicide, una de las bandas más infravaloradas de todos los tiempos.

La primera vez que los escuché me quedé atónito, su sonido es asesino, inclasificable -algunos lo llaman synth punk-, posee una fuerza única. Su primer álbum contiene rolas como Ghost Rider, Johnny o Frankie Teardrop, que son apocalípticas, en el sentido literal de la palabra. Creo que este álbum -homónimo- entra en la lista de los 5 mejores de la década de los 70's, y por lo tanto, de todos los tiempos, pues su sonido auguraba el delirio sónico de los 80's. No tengo más palabras, Alan Vega es un genio no reconocido, en parte por lo que se mencionó anteriormente.